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domingo, 13 de diciembre de 2015

Brigite Bardot

Brigitte Bardot nació un 28 de septiembre de 1934 en París. Hija de una familia de clase media, su
padre era directivo de una empresa industrial y su mamá se dedicaba a organizar desfiles en una casa de modas; esto ayudó a la pequeña Brigitte a destacarse en las pasarelas, desde muy temprano.

Luego, en la adolescencia, Brigitte Bardot estudiaba en el Conservatorio Nacional de Danza con Boris Kniaseff. Apenas con 15 años conoció a un joven guionista y ayudante de dirección, Roger Vadim, con quien vivió su primer y apasionado amor. Fue una historia difícil la que vivieron los dos. Ella quería casarse antes de los 18 años y su padre se lo impidió. Se sabe que el día en que Roger fue a pedirle la mano, el padre de Brigitte lo esperó con un revólver en su escritorio y lo echó de su casa. Finalmente se casaron un 20 de diciembre de 1952 en el Registro Civil del distrito de Auteuil en París. Al año siguiente, ya era una estrella de moda.

viernes, 9 de octubre de 2015

Charles Chaplin

Chaplin con su última esposa, Oona O'Neill
Los padres de Charles Spencer Chaplin eran cantantes y actores de variedades de origen judío que, en su momento, alcanzaron un razonable éxito. Especialmente la madre, Hannah Hili, hija de un zapatero, menuda, graciosa y con una agradable voz. El niño nació a las ocho de la tarde del 16 de abril de 1889 en la calle londinense de East Lane, Walworth. No era un buen momento para la familia. El padre, Charles, había abandonado el hogar en pos de su afición alcohólica, y Hannah se vio obligada a mantener por sí sola a sus hijos Sydney y Charles. Estaba en la cumbre de su carrera artística con el pseudónimo de Lily Harvey, pero comenzaba a fallarle la voz. En 1894, durante una función en Aldershot, su gorjeo se quebró en medio de una canción. El empresario envió a escena al pequeño Charles, de cinco años, que imitó la voz de Lily incluyendo el desfallecimiento final, para gran diversión del público. Ése fue su debut artístico.

martes, 8 de noviembre de 2011

Marilyn Monroe


El 5 de agosto de 1962, la actriz estadounidense Marilyn Monroe, el gran mito erótico de los años cincuenta, fue hallada muerta en su casa de Hollywood. Aunque el forense dictaminó que la actriz se había suicidado con una sobredosis de somníferos, las causas de su muerte permanecen aún confusas; se apreciaron algunas contradicciones en el informe médico de su trágico fin. Las dificultades profesionales y su agitada vida sentimental parecieron estar en el origen de su muerte. En cualquier caso, la jovialidad y el vivir desenfrenado y despreocupado que muchas veces había representado en el cine y fuera de él se corresponden poco con el verdadero perfil de su vida, marcada por las contradicciones y los complejos de una niñez y una juventud desgraciadas, seguidas después de un éxito arrollador al que no supo hacer frente, ni siquiera cuando creyó encontrar, junto a personalidades como Arthur Miller, la estabilidad y la seguridad que persiguió durante toda su vida.
Marilyn Monroe, de verdadero nombre Norma Jean Baker (o Norma Jean Mortenson, apellido de su padrastro), nació el 1 de junio de 1926 en Los Ángeles, en el estado norteamericano de California. Hija de Gladys Baker, quien nunca le comunicó la identidad de su padre, su primera infancia fue muy dura. Su madre la dejó en manos de un matrimonio amigo hasta que cumplió siete años; entonces se la llevó a vivir consigo. Pero un año más tarde Gladys fue internada en un sanatorio psiquiátrico en el que se le diagnosticó una esquizofrenia paranoide, enfermedad que luego Marilyn creería haber heredado, especialmente cuando era internada por sus frecuentes depresiones. Su infancia y adolescencia transcurrieron entre un orfanato (en el que ingresó a la edad de nueve años y trabajó como ayudante de cocina), la casa de sus abuelos y las de varias familias que la adoptaron. En una de estas casas de acogida sufrió al parecer abusos sexuales por parte del cabeza de familia cuando contaba ocho años.
Nada hacía pensar que Norma Jean tuviera una futura carrera como actriz, ni tan siquiera el hecho de que su madre, una mujer extraordinariamente atractiva, hubiera trabajado durante un tiempo como montadora de negativo en Consolidated Film Industries. Marcada por la inestabilidad emocional y la pobreza, a los dieciséis años, tras abandonar sus estudios, se empleó en una planta de construcción de aviones. En la misma fábrica conoció a un mecánico de 21 años, James Dougherty, con quien contrajo matrimonio el 19 de junio de 1942 y de quien se divorciaría cuatro años después.

De modelo a actriz

Ese mismo año de 1946 un fotógrafo de modas la descubrió y la convenció de que se hiciera modelo. Así, la aún llamada Norma Jean comenzó su carrera como modelo bajo la tutela de la agente Emmeline Snively, que le sugirió cambiar el color de su cabello, que era castaño de nacimiento, por el característico rubio platino. Durante esta época, Norma Jean realizó un sinfín de campañas publicitarias, siendo muy recordadas las que hizo para anunciar trajes de baño. Paralelamente, su carácter inquieto y deseoso siempre de adquirir nuevos conocimientos la llevó a tomar clases de arte dramático en el Actor's Lab de Hollywood y a asistir a cursos de literatura en la Universidad de Los Ángeles (UCLA).
El rostro de la modelo comenzaba a ser muy conocido. Sus innumerables trabajos publicitarios hicieron que en 1947 el magnate Howard Hughes, propietario de la compañía cinematográfica R.K.O., le ofreciera hacer unas pruebas de pantalla con el objeto de saber si podía dar juego ante una cámara cinematográfica; pero Norma Jean prefirió aceptar una oferta de la 20th Century Fox para trabajar unos meses como actriz de reparto. Intervino en tres películas olvidables en los que no fue debidamente acreditada, y ya entonces se verificó el cambio de nombre: Norma Jean pasó a llamarse Marilyn Monroe. Uno de sus primeros papeles era de figurante entre una multitud; se trataba de la película de Frederick Hugh Herbert Scudda Hoo! Scudda Hay!, con June Harver. En un momento del film, Marilyn se separaba del grupo para saludar a la actriz principal. Esta escena, sin embargo, se cortó luego en el montaje, y Marilyn recordaba algunos años después: "Una parte de mi espalda es visible en un plano, pero nadie lo supo aparte de mí y algunos amigos íntimos."
Un año después la Fox rehusó renovarle el contrato, por lo que aceptó uno nuevo de parecidas características en Columbia. Para esta compañía actuó en la comedia musical Ladies of the chorus (1948), de Phil Karlson. Marilyn era una modesta bailarina de striptease llamada Peggy Martin y cantaba dos canciones. Para preparar este papel recibió lecciones del director musical de la Columbia, Fred Karger, con quien se cree que mantuvo relaciones íntimas. Al año siguiente participó en el que sería el penúltimo filme de los hermanos Marx más o menos al completo (Groucho, Harpo y Chico), Amor en conserva (Love Happy), de David Miller. En la película, Marilyn contoneó sus caderas con tanta donosura que Groucho, que interpretaba al detective Sam Grunion, manifestó por ella con su proverbial histrionismo un bullicioso deseo.
A continuación consiguió, ya para la productora Metro Goldwyn Mayer, un papel breve pero de suma importancia para su futuro como actriz: en el excelente thriller de John Huston La jungla de asfalto (The Asphalt Jungle, 1950), interpretaba con bastante soltura a Ángela, la amante de un gángster al que acaba por traicionar. El siempre atento Joseph L. Mankiewicz, que había iniciado su carrera como realizador cuatro años antes, reparó en la joven Marilyn y le ofreció otro pequeño pero suculento papel en su melodrama Eva al desnudo (All About Eve, 1950). En esta película interpretaba a una superficial aspirante a actriz en lo que podríamos calificar como uno de los primeros papeles que respondían al estereotipo que más tarde se crearía de ella.
Poco antes, en 1949, Marilyn, que durante un tiempo compaginó las profesiones de actriz y modelo, dio su primer golpe en aras de la celebridad al posar para una sesión fotográfica cuyo resultado es aún hoy una de las más genuinas imágenes de una pin-up girl. Se trata de las imágenes que muestran en tomas cenitales a Marilyn desnuda sobre un cubrecamas de color rojo. Algunas de las fotos aparecerían ese mismo año en un calendario, y algo después, en 1953, una de ellas sería la portada del primer número de la famosa revista erótica Playboy. Esto, sin duda, fue un verdadero acontecimiento mediático, quizá de los primeros que pueden ser comparados a los que se dan hoy día.
Mientras tanto, la actriz no abandonaba su carrera en el cine. Tras realizar algunos papeles secundarios no demasiado destacables, en 1952 apareció en algunos títulos de cierta importancia, bien por sus directores, bien por el trabajo que desempeñó en ellos: Encuentros en la noche (Clash by night), de Fritz Lang; No estamos casados (We're not married), de Edmund Goulding; el episodio que Henry Koster realizó para el film colectivo Cuatro páginas de una vida (O´Henry's Full House); y la película de intriga Niebla en el alma (Don´t bother to knock), de Roy Ward Baker, en el que encarnó de manera muy convincente al personaje de Nell Forbes.
Marilyn estuvo verdaderamente espléndida en su papel de Nell, una niñera perturbada que había intentado suicidarse en el pasado y que, desesperada y medio loca tras haber perdido a su gran amor, se disfraza ahora con las joyas de su señora para seducir a un atractivo piloto. La niña a la que debe cuidar aquella noche, Benny, frustra sus planes, por lo que la alucinada muchacha la amenaza primero con destriparla con tanta facilidad como a una muñeca, y luego la amordaza y la ata a la cama. En esta sádica y desquiciada relación con la pequeña, Marilyn dio muestras de una convincente crueldad que, al tiempo que desvelaba sus excelentes dotes dramáticas, tal vez le trajo a la memoria los horrores sufridos durante su propia infancia. Fue sin duda uno de los mejores papeles de su carrera.

Estrella de la comedia

Pero el filme realmente importante de ese año fue la comedia de enredo Me siento rejuvenecer (Monkey Business), de Howard Hawks, el director que junto a John Huston y Billy Wilder tal vez supo extraer lo mejor de Marilyn Monroe. En esta comedia, verdadero clásico del género escrita por Ben Hecht, Charles Lederer y I.A.L. Diamond, hacía el papel de una secretaria rubia y tonta junto a dos verdaderos monstruos del género, Cary Grant y Ginger Rogers. La maestría de la puesta en escena y la espléndida carpintería dramático-cómica de la película era lo que estaba necesitando la carrera de Marilyn, que por fin podía demostrar su valía más allá de los estúpido que pudiera ser el personaje que interpretara. Además, y como se vería más adelante, fue en la comedia más o menos pura donde la actriz dio lo mejor de sí misma.
En 1953 iba a hacer las primeras tres películas en que su contribución era importante. En primer lugar, Niágara , un filme de suspense a lo Hitchcock que dirigió el siempre eficiente Henry Hathaway, pero que no era el tipo de producción idónea para la actriz. Mucho más importante, ya que tal vez es el título que marca el inicio de Marilyn Monroe como estrella y como mito sexual, es Los caballeros las prefieren rubias (Gentlemen prefer blondes), una nueva comedia, esta vez musical, de Howard Hawks.
Los caballeros las prefieren rubias, basada en una ingeniosa novela de Anita Loos, contaba la historia del enfrentamiento de dos coristas, una morena, la turgente Jane Russell, y otra rubia, Marilyn, que tratan de cazar a uno de los solterones más deseados y ricos de América. En esta película, plagada de excelentes gags y de provocativos números musicales, Marilyn demostró que era, además de una buena actriz de comedia, una notable cantante y bailarina, con un estilo personal y muy sugestivo. De hecho, el buscado personaje masculino, que interpretó Charles Coburn, optaba finalmente por quedarse con Lorelei Lee, la rubia.
El tercer trabajo que hizo ese año fue un filme argumentalmente bastante parecido, Cómo casarse con un millonario (How to marry a millionaire), de Jean Negulesco, en el que Marilyn y otras dos actrices, esta vez Betty Grable y Lauren Bacall, se proponían conquistar a un millonario a toda costa. No tan exuberante ni rotunda como la anterior, era una película que explotaba en clave de comedia la disparidad de físicos y caracteres de las tres intérpretes femeninas y, por tanto, resultaba un trabajo muy a la medida de las aptitudes de Marilyn Monroe. Como consecuencia de estos sensacionales trabajos, en 1954 le sería otorgado el prestigioso Globo de Oro a la mejor actriz.
Convertida en menos de un año en una de las estrellas más rutilantes del firmamento cinematográfico hollywoodiense, el 14 de enero de 1954 contrajo matrimonio con el mítico jugador de béisbol Joe DiMaggio, uno de los primeros deportistas estadounidenses cuya popularidad era comparable a la de una estrella del cine. La boda fue uno de los acontecimientos sociales más sonados de ese año, pero sólo unos meses después, el 27 de octubre, DiMaggio y Marilyn se divorciaron. A pesar de ello, y según el testimonio de amigos de la actriz, Joe DiMaggio fue, de los tres maridos que tuvo, el único al que quiso realmente.
Cinematográficamente hablando, 1954 no fue un gran año si se compara con el precedente o con los siguientes. Participó en dos títulos; el primero fue un peculiar cruce entre el melodrama y el western que dirigió Otto Preminger, Río sin retorno (River of no return), un buen filme coprotagonizado con Robert Mitchum en el que Marilyn no brilló especialmente. El segundo, la comedia musical Luces de candilejas (There's no business like show business), realizada por Walter Lang, resultó de un nivel muy inferior a las que había protagonizado el año anterior.

En la cumbre

Pese a los éxitos profesionales que había obtenido en poco tiempo, su vida personal no era nada satisfactoria. Además del reciente fracaso sentimental con DiMaggio, no cesaba de luchar para demostrar que era algo más que una cara y una figura bonitas. Cuanto más se convertía en una sex-symbol, más intentaba no sucumbir a la conformista imagen que proyectaba. El acoso al que era sometida por parte de los directivos de las productoras era constante. Si en sus filmes ella atraía al hombre con su cuerpo y su inocente encanto, en la vida se jactaba de no haber aceptado nunca acostarse con los productores y jefes de los estudios, algo que a buen seguro le habría facilitado las cosas para conseguir mejores papeles, sobre todo en los inicios de su carrera.
Por otra parte, su arraigado complejo de nulidad intelectual, seguramente causado por haber abandonado pronto los estudios, la llevó a nuevas actividades. En 1955, por ejemplo, acudió al prestigioso Actors Studio neoyorquino para tomar clases con Lee Strasberg. Inducida por Strasberg, estudió el psicoanálisis con la finalidad de conocerse más a sí misma y hacer aflorar su potencial interpretativo. Strasberg, un hombre generoso, la trató como un padre y le ofreció intervenir en sesiones teatrales del centro, protagonizando obras como Un tranvía llamado deseo, de Tenessee Williams, y Anna Christie, de Eugene O´Neill. Estos detalles fueron objeto de burlas por parte de ciertos ambientes de Hollywood que se obstinaban en verla como una actriz cuyo único atributo valioso era el de despertar una irrefrenable atracción en los hombres.
Las dos películas en las que intervino a continuación, aunque excelentes, presentaban al personaje que debía interpretar como alguien con más de un paralelismo con esa otra Marilyn de la vida real. Tanto en La tentación vive arriba (The seven year itch, 1955), de Billy Wilder, como en Bus Stop (1956), de Joshua Logan, Marilyn llevó a cabo dos interpretaciones estupendas. Pero el gran público, en lugar de cambiar la idea que tenía de la actriz fijándose en su capacidad interpretativa, todavía la encasillaba más, debido a que eran papeles similares a la imagen que desde los estudios se había dado de ella.
La presión habitual a la que se sometía a una gran estrella, el menosprecio que sentía que le profesaban algunos profesionales de la industria y el descontento consigo misma no tardaron en hacer mella en Marilyn. Su comportamiento en los rodajes era cada día más problemático, con frecuentes impuntualidades, excusas para intempestivas ausencias y malas relaciones con actores y técnicos. Por esta época comenzó a tomarse períodos de descanso en clínicas debido a las depresiones en que cada vez con mayor frecuencia se veía sumida.
Con todo, seguía estando en el ojo del huracán, siendo el objeto preferido de la prensa; pero también ello resultaba frustrante. Aceptaba conceder una entrevista a la espera de que algún periodista se interesara por sus inquietudes intelectuales, por lo que leía o por el tipo de películas que le gustaría interpretar, pero lo único que encontraba sistemáticamente eran burdas cuestiones de tocador. Algunas de sus respuestas de entonces se convirtieron en célebres, como cuando aseguró que no usaba ropa interior o que para dormir sólo se ponía Chanel n. 5. Así es que, inconscientemente o no, la propia Marilyn terminaba contribuyendo a consolidar la percepción que de ella tenía la gente.

Nuevos rumbos

1956 fue un año crucial en su vida, ya que el 29 de junio se casó con el dramaturgo Arthur Miller, para lo que debió convertirse previamente al judaísmo. Este enlace fue más sorprendente si cabe para el público y la prensa que el de DiMaggio. Miller, escritor y dramaturgo serio, proveniente de la élite intelectual judía, de posiciones ideológicas abiertamente izquierdistas, se casaba con una mujer que supuestamente era la antítesis: superficial, frívola, sin ideas propias y que aparecía habitualmente en las portadas de la prensa amarilla. Y quienes le auguraron lo peor, acertaron, ya que este tercer y último matrimonio fue un nuevo fracaso personal. La desenfadada e ingenua Marilyn Monroe no congenió con el exclusivo círculo de intelectuales neoyorquinos en que se desenvolvía Miller, y a pesar de que no se divorciaron hasta enero de 1961, pronto se distanciaron de forma irremediable.
Entretanto, Marilyn había puesto en marcha un nuevo proyecto que causaba el recelo de los jefes de los estudios: su propia productora. Cansada del maltrato y el desprecio, en 1957 viajó a Gran Bretaña para protagonizar y producir El príncipe y la corista (The Prince and the Showgirl), nueva variación algo más dramática del tema de Los caballeros las prefieren rubias y Cómo casarse con un millonario. Como director y partenaire suyo Marilyn eligió al shakesperiano y muy británico Laurence Olivier. El rodaje fue, como venía siendo habitual, algo turbulento, con enfrentamientos con Olivier, retrasos, pastillas y alcohol. Curiosamente la crítica especializada, que ya había destacado su buen hacer como actriz dramática en Bus Stop, fue unánime al señalar que la espontaneidad y el encanto de Marilyn habían eclipsado a Olivier, aunque fue inmisericorde con la película.
De regreso a Estados Unidos, volvieron a surgir los problemas, las inseguridades y los temores de Marilyn: un matrimonio que ya no funcionaba; unos estudios cada vez más refractarios a contratarla, por extraño que esto pudiera parecer dada su inmensa popularidad; nuevas depresiones; nuevas estancias en sanatorios o clínicas de descanso, y dos nuevos factores, o cuando menos más acentuados: el consumo de alcohol y de píldoras, en especial barbitúricos.
En su siguiente película, Con faldas y a lo loco (Some like it hot, 1959), genial y mordaz comedia sobre el amor y el transexualismo en que volvió a dirigirla Billy Wilder, el rodaje se convirtió en un verdadero suplicio. En sus memorias, Wilder lo recordaría como la experiencia más traumática de su carrera debido al imprevisible comportamiento de la actriz, que nunca llegaba a la hora o que, simplemente, tenía que repetir hasta 65 veces un plano en el que tan sólo tenía una frase. No obstante, y gracias en cierto modo a la buena química que había con los otros dos actores principales, Tony Curtis y Jack Lemmon, el resultado final fue satisfactorio; el trabajo de Marilyn sería premiado en 1960 con un nuevo Globo de Oro, esta vez en la categoría de mejor actriz de comedia o musical.
En 1960, coprotagonizó junto al actor francés Yves Montand el film de George Cukor El multimillonario (Let´s make love). Aunque con un planteamiento habitual en la filmografía de Monroe (chica humilde pero con ansias de superación que encuentra el amor en un hombre rico), Cukor imprimió al argumento un mayor acento dramático. Era una producción suntuosa, correctamente realizada, y con un buen trabajo de la pareja protagonista, pero aun así había algo en el conjunto que no terminó de funcionar. Durante el rodaje, Monroe y Montand tuvieron un romance que no pasó a mayores. Marilyn se enamoró del actor, pero para Montand no era más que una aventura. Una vez más, la mujer más deseada del mundo no encontraba o tenía dificultades para conservar un amor.

Un triste final

Su última aparición cinematográfica, si descontamos la incompleta y no estrenada película de Cukor Something´s got to give, fue para muchos críticos y aficionados el mejor trabajo de cuantos realizó Marilyn Monroe. Vidas rebeldes (The Misfits, 1961), de John Huston y con guión del aún marido de Marilyn, Arthur Miller, era un filme elegíaco, tocado con la rara cualidad de lo irrepetible, que unía en la pantalla a tres grandes actores, Clark Gable, Montgomery Clift y Marilyn Monroe, tres estrellas que además estaban atravesando por distintos motivos unos momentos personales especialmente delicados. Una historia de perdedores, tan del gusto de Huston, que en un último crepúsculo encontrarán al menos un lugar donde poder descansar y compartir sus experiencias con alguien. Intensa y emotiva, quizá este papel fue el mejor regalo que pudo hacer a Marilyn Arthur Miller, con quién se divorciaría poco después, el día 21 de enero de 1961, justo una semana antes del estreno de Vidas rebeldes. Su sentida interpretación de la divorciada Roslyn Taber, que encuentra un nuevo amor en el personaje que encarna Gable, volvió a ser destacada en 1962 con un nuevo Globo de Oro.
Los últimos meses de la vida de Marilyn presentan una serie de zonas oscuras que probablemente nunca lleguen a esclarecerse, como su relación con el entonces presidente de Estados Unidos, John Fitzgerald Kennedy, que parece probado que fue de naturaleza íntima, o más tarde con el hermano de éste, el senador Robert Kennedy, en la que algunos indicios pueden hacer pensar que fue tan sólo de amistad. De cualquier modo, los nombres de ambos aparecieron entonces y siguen apareciendo hoy en el asunto de la muerte por suicidio de la actriz, que falleció el 5 de agosto de 1962 a causa de una sobredosis de barbitúricos en su casa de Brentwood, California.
A las 3 de la madrugada, la señora Murray, su ama de llaves, la encontró en la cama en una postura extraña, con el teléfono fuertemente aferrado en una de sus manos y las luces encendidas. Un frasco vacío de Nembutal encima de la mesilla atestiguaba la ingestión masiva de pastillas por parte de la estrella. El médico forense certificó su muerte y expresó su convencimiento de que se trataba de un suicidio. En años posteriores, una auténtica industria del escándalo, de la que formarían parte la prensa amarilla, la de extrema derecha y un Norman Mailer arruinado y angustiosamente necesitado de dinero, especularon incansablemente sobre la relación entre su muerte y los hermanos Kennedy.
No era la primera vez que había ingerido una sobredosis de barbitúricos combinada con alcohol: exactamente lo mismo había ocurrido en la primavera del año anterior, poco después de la separación de Miller y del estreno de Vidas rebeldes. La policía, extrañamente, no reveló el nombre de la sustancia que había tomado Marilyn, e incautó y rehusó hacer públicas las cintas magnetofónicas de la compañía de teléfonos en que estaban grabadas las llamadas que efectuó la noche de su muerte. Esto no hizo más que confirmar las sospechas de que Marilyn llamó a alguien en busca de ayuda, alguien cuya alta posición pública no le permitía afrontar el escándalo que hubiera supuesto verse envuelto en semejante asunto.
Pese a la infinidad de biografías y libros que sobre ella se han escrito (incluyendo su autobiografía, aparecida póstumamente en 1974), en los que se ha podido percibir esa otra Marilyn que no se ajusta al tópico, aún hoy sigue apareciendo en primer lugar, o en un lugar muy destacado, en toda clase de rankings más o menos frívolos: en 1995 fue votada por los lectores de la revista inglesa Empire como la actriz cinematográfica más sexy de todos los tiempos; la misma revista, en 1997, la situaba como la octava estrella del cine (masculina y femenina) más grande de todos los tiempos; y en 1999, la americana People Magazine la consideraba la mujer más sexy del siglo.
En definitiva, a pesar de los denodados intentos que Marilyn Monroe llevó a cabo en vida para ser considerada de manera distinta a como se la veía, difícilmente desaparecerá nunca de la imaginación colectiva como uno de los íconos eróticos del siglo XX. La imagen de La tentación vive arriba, con blusa y falda plisada blancas que se le levantan y agitan cuando pasa sobre un respiradero del metro de Nueva York, ha quedado indisociablemente unida a su nombre. Su desaparición en plena juventud, y en la cumbre de su fama como actriz y como mito erótico vivo, no hizo más que acrecentar la leyenda.

Filmografía

1947
You were meant for me
Scudda Hoo!
Scudda Hay!
Dangerous years
1948
Ladies of the chorus
1949
Amor en conserva
1950
A ticket to Tomahawk
Right cross
La jungla de asfalto
Eva al desnudo
The fireball
1951
Let´s make it legal
Love nest
As young as you feel
Home town story
1952
Encuentro en la noche
Niebla en el alma
No estamos casados
Cuatro páginas de la vida
Me siento rejuvenecer
1953
Niágara
Los caballeros las prefieren rubias
Cómo casarse con un millonario
1954
Río sin retorno 
Luces de candilejas
1955
La tentación vive arriba
1956
Bus Stop
1957
El príncipe y la corista
1959
Con faldas y a lo loco
1960
El multimillonario
1961
Vidas rebeldes

Paris Hilton


El 25 de octubre de 1980 nació en los Estados Unidos Paris Hilton, la futura heredera de la cadena hotelera Hilton. El prestigio de su familia y su gran fortuna la predestinaban desde pequeña a convertirse en una persona famosa, pero ella decidió, siendo muy joven, que quería ganarse su popularidad por si misma trabajando como actriz y modelo. Pasados los años, ahora Paris es una joven rubia de ojos marrones y muy sexy que ciertamente se ha convertido en una celebridad, y no sólo por su trabajo. Además de sus películas, sus programas y la aparición de su primer disco, los escándalos también forman parte de su curriculum.

Famosa por un vídeo

Paris ha protagonizado muchos escándalos y cotilleos que la han hecho ser uno de los personajes más conocidos del famoseo mundial. No hay que olvidar que la ahora empresaria, actriz, modelo e incluso autora de un best-seller (Confesiones de una heredera) empezó a ser conocida en el año 2003 a raíz de la aparición en Internet de una grabación suya.
Este vídeo, One night in Paris, se distribuyó por la Red justo antes del inicio de su propio programa en televisión. En él aparecía Paris Hilton protagonizando tórridas escenas de sexo salvaje con uno de sus ex novios. Su repercusión fue tal que se multiplicaron los sitios web, oficiales o no, dedicados principalmente a mostrar sus fotos y hablar de ella.

Una imagen que vende

Paris Hilton no es únicamente una modelo o una actriz. Ha conseguido ser un icono para los jóvenes de medio mundo y su sola imagen es sinónimo de éxito comercial para todos aquellos productos con los que se la relaciona. Aprovechando esto, presta su nombre entre otras cosas a un perfume y a una línea de joyería y tiene prevista la apertura de diferentes Clubs Paris en todo el mundo. Su popularidad también le ha valido ser la modelo escogida para protagonizar numerosas campañas publicitarias, como la de Guess.

La televisión

Después de dedicarse a ser modelo y de protagonizar ya algunos escándalos, Paris Hilton decide demostrar sus capacidades y dedicarse a ser actriz. Encuentra su primera oportunidad en la televisión, donde aparece en algunas producciones y consigue incluso tener su programa propio. Sin duda, el año que marca su despegue en la pequeña pantalla es el 2003. Participa en diversas series y todo tipo de programas de la televisión de los Estados Unidos: ET-Tv, Cartier Showroom, la ceremonia de los MTV Awards y el Hughe Hefner's Midsummer Night's Dream Party, entre otros. Además de estos trabajos, en el currículum de Paris aparecen colaboraciones en producciones como The O.C, Las Vegas, Verónica Mars y The George Lopez Show. Incluso llega a presentar en una ocasión el mítico Saturday Night Live.

The Simple Life

Uno de los sueños de Paris Hilton se cumple cuando consigue tener su propio programa de televisión, The Simple Life. Se trata de un reality show en el que se interpreta a sí misma y en el que comparte pantalla con la que por aquel entonces es una de sus mejores amigas, Nicole Richie.
La cadena norteamericana FOX logró un hito con este programa, cuya gran aceptación por parte del público le llevó a ser en su primera temporada uno de los de más éxito de la historia. Su planteamiento inicial jugaba con el morbo que despertaba entre los norteamericanos ver como dos chicas de buena familia se desenvolvían trabajando sin dinero en una granja de Altus, en Arkansas.
La primera edición de The Simple Life obtuvo unos resultados tan buenos que sus responsables hicieron que Paris protagonizara dos temporadas más del programa. En la segunda ella y su compañera se las ingeniaban para cruzar el país desde Miami a Beverly Hills sin prácticamente dinero y en la última demostraban como se las apañaban para trabajar en empleos de lo más normal en la América empresarial.

Su incursión en el cine

Uno de los objetivos profesionales de la vida de Paris Hilton era convertirse en actriz. Después de sus experiencias como modelo y en el mundo de la televisión no ha dudado en intentar dar el salto a la gran pantalla haciendo pequeñas apariciones en algunas films. Títulos como Mamá a la fuerza, Un descerebrado de moda, El gato y Wonderland marcan los inicios de su carrera cinematográfica.
No es hasta el rodaje de la película de terror adolescente La casa de cera cuando tiene la oportunidad de mostrar su talento interpretativo en un papel protagonista. Este largometraje, dirigido por el catalán afincado en Hollywood Jaume Collet-Serra, ha hecho posible que su rostro sea familiar en los cines de medio mundo y la ha llevado a realizar diferentes actividades promocionales en varios países desde su estreno a principios del 2005.
Pero la carrera cinematográfica de Paris Hilton no se queda aquí. A lo largo del mismo 2005 combina el rodaje de Bottoms Up con la preparación de otros trabajos (nada menos que cuenta con seis proyectos) y tiene previsto el estreno de la comedia National Lampoon's Pledge This!

Anuncio polémico

Uno de los últimos trabajos de Paris Hilton en el mundo de la publicidad ha sido un anuncio para una famosa cadena de hamburgueserías norteamericana, Carl's Jr. Este spot ha despertado mucha polémica entre los sectores más conservadores de la sociedad de Estados Unidos por su alto grado de erotismo. En sus imágenes aparece enfundada en un sugerente traje de baño lavando un coche y de repente muerde una hamburguesa de esta cadena. Acaba con el eslogan de la marca: "Eso es caliente". Diferentes asociaciones de padres y de familia del país expresaron inmediatamente después de su estreno su queja por su contenido.

La familia

Aunque ella desea ser conocida por sus trabajos artísticos, Paris no puede desligarse de su apellido y, por supuesto, de su familia. Hija de Conrad Hilton y nieta del mítico fundador de la cadena hotelera del mismo nombre, la reputación de su familia le ha acompañado desde el momento de su nacimiento.


De modelo de la firma Guess

A raíz de la fama que Paris ha adquirido desde su adolescencia su madre y su hermana Nicky se han subido al carro de su popularidad y han prestado su imagen para las actividades más variadas. De hecho, su propia madre tiene un programa en la cadena de televisión estadounidense NBC en el que enseña modales a 14 concursantes, I want to be a Hilton.

Su futuro imperio

Paris es la heredera de uno de los imperios hoteleros más importantes del mundo, la cadena Hilton. Valorado en más de 300 millones de dólares, se trata de un grupo líder en el ramo que cuenta con establecimientos en las grandes ciudades industriales de países de los cinco continentes.
Todos los establecimientos de la empresa se caracterizan por su lujo y por la eficacia de su servicio, lo que les ha valido prestigio internacional. Se agrupan bajo ocho marcas distintas: Hilton Brand, Conrad Hotels, Doubletree, Embassy Suites Hotels, Hampton Hotels, Hilton Garden Inn, Homewood suites by Hilton y Hilton Grand Vacations Company.      
Las cifras que mueve el futuro imperio de Paris son impresionantes. Trabaja con más de dos mil hoteles, lo que representa una cifra por encima de las 355 mil habitaciones y unos setenta mil puestos de trabajo.

El debut artístico de Chaplin

Si de raza le viene al galgo y de un palo únicamente sacaremos tales astillas, no podríamos esperar otra cosa de Chaplin más que su vida de actor. Charles Spencer Chaplin tuvo como padres a una pareja de cantantes y actores de variedades cuyo éxito fue notable durante algunos momentos de sus vidas.
La parte masculina de la pareja, el padre, no era un ejemplo como cabeza de familia. Cuando nació su hijo, el 16 de abril de 1889, a eso de las 8 de la tarde por si hubiera algún lector dispuesto a hacer un estudio astral, la familia no atravesaba momentos dulces ya que la afición al alcohol del padre amargaba la vida de todos. Finalmente, abandonó a Chaplin, a su hermano y a su madre.
Hannah, la matriarca, se echó el mundo a la espalda y argamasó a sus hijos en torno suyo mientras continuaba con su carrera. No eran malos tiempos para su faceta artística y con el seudónimo de Lily Harvey su voz triunfaba en los escenarios. Pero la vida, como vemos, no había sido generosa con ella y quizás por todo lo que había pasado comenzó a perder la voz.
Y llegados a este punto, con el ocaso de una carrera despuntan los primeros rayos de otra, en la misma familia. Unos rayos que cegarían al mundo entero durante años. Como siempre, donde hay un atardecer para unos hay un amanecer para otros. Y el atardecer de Hannah se hizo patente en 1894 cuando en una actuación en Aldershot su voz se quebró. El empresario del espectáculo, viendo la situación, cogió al hijo de la cantante, nuestro Chaplin, y lo sacó al escenario. Este, con únicamente cinco años, imitó la voz de su madre y cantó, simulando también el fallo de voz que había tenido unos momentos antes su progenitora. El público rompió en carcajadas en aquel momento.
Aquel fue el amanecer artístico de Chaplin: Aldershot, 1894. Con sólo cinco años ya convirtió una situación trágica, su madre rota, en comedia. Ya comenzó a hacer reír a los espectadores y, por supuesto, ya saboreó el adictivo abrazo de los aplausos. Curioso ver cómo estos primeros rayos de sol no son muy distintos de los que iluminaron el resto de su carrera.

Los Oscars de Charles Chaplin


El cantor de Jazz, la película pionera del cine sonoro, fue premiada con un premio honorífico en los Premios de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de Hollywood. Pero los verdaderos reyes seguían siendo los cómicos mudos.
El 16 de mayo de 1929, en el Hollywood Roosevelt Hotel, el mundo del cine otorgó un premio enorme a Charles Chaplin. Sus trabajos en la película “El circo” le hicieron merecedor de un premio honorífico por su “versatilidad y genialidad al escribir, actuar, dirigir y producir” la película.
Difícilmente caben más aspectos de una película en una sola persona: escribir, dirigir, actuar, producir… y seguro que algo más hizo. Cualquier cosa menos hablar, ya que fue una película muda.
Pero Chaplin demostró que tampoco se le daba mal el sonido. En 1952 hizo Candilejas, pero la condición de los premios de la Academia que obliga a las películas premiadas a haber sido proyectadas en cine retrasó la cuestión hasta 1973. Fue aquel año cuando Chaplin recibió un Oscar por la banda sonora de la película. Seguimos sumando facetas del cine que dominaba el genio del bigote, el bombín y el bastón.

Chaplin perdió un concurso de imitadores

     En las primeras décadas del siglo pasado Chaplín llegó a alcanzar un nivel de fama bastante alto. Su personaje de vagabundo llegó a ser tan popular que era imitado como un arquetipo de comicidad. En 1915, en un concurso organizado para imitadores de Chaplin, el propio Chaplin participó.
     Su intervención no fue nada exitosa y ni siquiera se clasificó para la ronda final del concurso. Aquel concurso tuvo lugar en San Francisco y, supongo, Chaplin participó más por juego que por otra cosa y seguramente exageró los movimientos o gestos o hizo algo para divertirse, lo que le llevó a perder. O quizás no, quizás sus imitadores ya eran mejor que el propio Chaplin metiéndose en la piel del personaje que este había creado. 

sábado, 5 de noviembre de 2011

La muerte de Espartaco


Espartaco es uno de esos personajes históricos cuya popularidad es enorme gracias al séptimo arte. La famosa película de 1960 protagonizada por Kirk Douglas y dirigida por Stanley Kubrick lo catapultó a la fama y las múltiples reposiciones que se hacen en televisión de este clásico del cine han hecho de su protagonista un mito.
Pero como en tantas otras ocasiones, la historia real ha de ser maquillada en algunos puntos para que la película alcance el máximo nivel de dramatismo y sea también más atractiva para el público. En el caso de Espartaco, la película comienza con el protagonista ya como esclavo, pero lo que no cuenta la película es que parece ser que era esclavo porque había desertado del ejército romano, en el que era auxiliar. Este punto tampoco está confirmado, que todo hay que decirlo. Sin duda, este punto quitaría valor y honor al héroe.
Pero la licencia importante está en el final de la película. Todos recordamos a Espartaco crucificado (vaya, destripé el final de la película) dando un final épico a la película, en el que su familia aporta el drama. Pero la cuestión es que Espartaco no fue uno de los seis mil esclavos que acabaron crucificados a lo largo de la Via Apia por haberse rebelado. De hecho, nunca se identificó su cuerpo y se cree que murió en la batalla del río Silarus. La verdad es que una buena muerte en la batalla también hubiera sido un gran final, pero el director prefirió no ajustarse del todo a la historia real y cambiar el modo de morir del que fuera gladiador tracio.
Por cierto, la película se basó en una novela de Howard Fast. Desconozco el final que narra la novela. ¿Alguien echa luz sobre el tema?
Y para acabar, otra curiosidad, aunque esta es del mundo del cine y no del mundo de la historia. Las batallas de la película de Kubrick fueron rodadas en España, entre Madrid y Guadalajara y el ejército romano eran realmente reclutas del ejército español.

El puente sobre el río Kwai


El cine, una vez más, a través de una de esas grandes películas clásicas consagró e hizo conocida por todos la historia del puente sobre el río Kwai. La película de David Lean, que se llevó siete estatuillas de los Oscar está basada en una novela de Pierre Boulle de título homónimo.
Pero si la película se basó en una novela, la novela parte de una historia real, ocurrida en Birmania durante la Segunda Guerra Mundial. El puente sobre el río Kwai fue construido realmente por prisioneros aliados, principalmente ingleses, holandeses y australianos. El puente formaba parte de una línea de ferrocarril de más de 400 kilómetros de longitud, que fue construida en menos de año y medio entre 1942 y 1943. Es obvio que la mano de obra “esclava” de los soldados de guerra fue una buena ayuda para conseguir sus construcción en este tiempo, a pesar del terreno.
68.000 prisioneros de guerra ayudaron a 200.000 obreros en el proyecto, y la construcción de toda la vía férrea se llevó la vida de 18.000 de los primeros y 78.000 de los segundos. Impresionantes números. Sólo la construcción del puente costó 200 vidas a los prisioneros de guerra. Y estas 200 muertes perdieron el poco sentido que tenían cuando en 1945 la aviación norteamericana acabó con el puente, que fue reconstruido después de la guerra.
Para rematar esta curiosa visión de la realidad tras la película, diremos que el malvado coronel Saito de la película, existió realmente, pero su carácter era totalmente contrario a lo que muestra la película. Era culto y respetaba a los prisioneros. El coronel británico Nicholson, interpretado por Alec Guinness en la película, está inspirado en un personaje real llamado Philip Tossey. Pero lo que vemos en la película tampoco es fiel a la realidad. Tossey aceptó el encargo y simuló trabajar duro en el puente, pero realmente trató de sabotearlo a través de varios métodos.
Cuando acabó la guerra, Saito fue juzgado por crímenes de guerra, y el coronel Tossey testificó en el juicio y sus opiniones positivas le salvaron de la horca. En agradecimiento, cuando Tossey falleció en la década de los 70, su antiguo captor viajó hasta Inglaterra para darle el último adiós.

La mujer con las piernas del millón de dólares


En estos tiempos en los que vivimos, cuando se pagan más de 100 millones de euros por un jugador de futbol, no es extraño que se aseguren esas piernas tan valiosas por una gran cantidad. Pero esto no es algo nuevo, de hecho, hay una mujer conocida como “la mujer de las piernas del millón de dólares”. Esta bella dama no era otra que Betty Grable.
Grable es una de las diosas de ese mundo tan atractivo y artístico que es el de las pin-up. Comenzó en el mundo del cine como una de las bailarinas y actrices que lucían palmito y estilo en las películas de los años 40 y 50 del siglo pasado. Según parece, nuestra amiga era tan buena en este tipo de actuaciones que llegó a ser la mejor pagada de todas ellas.
Del cine pasó a la fotografía y también fue una cotizada modelo. Estas fotos de Grable, pin-ups, fueron admiradas con gran deleite por los soldados de la Segunda Guerra Mundial. En 1943 posó para la foto que le daría más fama como pin-up y que pueden ver ustedes junto a esta entrada. El autor de la foto fue Frank Powolny y los soldados le estuvieron agradecidos por aquel trabajo durante las largas noches de guerra (intuyo). Después de esto, sus piernas fueron aseguradas por valor de 1 millón de dólares de la época y comenzó a conocerse como “la mujer con las piernas del millón de dólares”. Por cierto, la aseguradora fue Lloyd’s. Seguramente lo valían.

El verdadero Frankenstein: Konrad Johann Dippel

        A caballo entre el siglo XVII y el XVIII existió un tipo que posiblemente sea el que más se ha acercado en la realidad al personaje de ficción creado por Mary Shelley, y de hecho, parece que hay una conexión entre ambos. Eso sí, fue primero este que el monstruo.
Konrad Johann Dippel, un teólogo, un científico, físico, químico, alquimista… creó un laboratorio en el castillo Frankenstein, en Darmstat, Alemania; donde había nacido. Su objetivo era comprobar y demostrar que gracias a métodos científicos y a pócimas, se podía alcanzar la inmortalidad.
Pero no sólo sombras pueblan su vida. Descubrió un aceite animal que lleva su nombre, e hizo pruebas con la nitroglicerina, que le llevaron a determinar que podía usarse médicamente, eso sí, volando una torre durante la investigación. También de sus investigaciones, según parece, proviene el tinte conocido como “azul de prusia”, que posiblemente sea uno de los más conocidos y usados.
Como el famoso profesor de ficción que creó al monstruo, Dippel también exhumó y robó algunos cuerpos para sus experimentos del cementerio local. Cuando los lugareños comenzaron a sospechar del profesor y la desaparición de cadáveres, este hizo un cambio en sus experimentos que muestra su afilado ingenio. Comenzó a experimentar en él mismo, en su propio cuerpo. Finalmente, como no podía ser de otro modo, murió víctima de uno de sus brebajes.
Dicho todo esto, amigos, me veo obligado una vez más a avisarles sobre la posible presencia de leyenda en la vida de este tipo. Es posible que no muriera víctima de sí mismo, sino de un problema cardiovascular o algo similar. Salvo este punto, todo lo demás parece ser cierto y por lo tanto este tipo bien merece ser conocido más a fondo.

viernes, 4 de noviembre de 2011

La película de Pancho Villa

A comienzos de 1914 Pancho Villa firmó un contrato con la compañía Mutual Films por el que les concedía en exclusiva el derecho a filmar su ejército. Villa recibiría 25.000$ de la época por permitir filmar en su campamento y, además, por asegurar la exclusividad.

Es decir, cualquier otra cámara estaría prohibida. Además de los 25.000$, el líder revolucionario mexicano se llevaba también una parte de las ganancias. Parece que Pancho Villa sabía moverse en aquel incipiente negocio del celuloide.

En una ocasión, en el ataque a la localidad de Ojinaga, Pancho Villa tuvo la deferencia de contener y retrasar el ataque hasta que las cámaras llegaron hasta donde estaba su ejército y estaba todo listo para rodar. El revolucionario era un tipo cumplidor con su contrato, como vemos. De hecho, este detallaba que si había problemas y Mutual Films no conseguía suficientes tomas durante las batallas, Villa y sus hombres las simularían.
     

Hicieron una película sobre la vida de Pancho Villa, en la que este era el protagonista, mientras dirigía su ejército. Luego dicen algunos que actuar y dirigir es complicado… Incluso, según parece, alguna ejecución que iba a ser llevada al amanecer, fue retrasada para disponer de la luz adecuada para rodar.
     

Por cierto, Pancho Villa buscaba con esto financiar su revolución y además crearse una buena reputación. Lo consiguió en un primer momento, ya que aparecía como un héroe en las películas, pero finalmente los EEUU combatieron contra él y la imagen del líder mexicano cambió.

Concha Piquer inaugura el cine sonoro

Concha Piquer
En estos días se ha publicado en los periódicos el hallazgo de una cinta en la Biblioteca del Congreso de EEUU en la que se puede ver una película sonora protagonizada por Dña. Concha Piquer. Sería bastante saber que en tan ilustre sitio también rinde pleitesía a la que cantó a los ojos verdes como nadie.

Dicha cinta data de 1923, lo que la convierte en la primera película sonora en español de la historia. Además, está rodada cuatro años antes de que se comenzara a filmar El cantor de Jazz, considerada la primera obra cinematográfica sonora de la historia. Pero no sólo eso. Podríamos llevar las cosas al extremo y ya que la Piquer canta un fado en portugués en la cinta, también se podría tomar esta cinta como la primera en dicho idioma.
     
La cinta en cuestión tiene una longitud de 11 minutos y en ella aparece una jovencita Concha Piquer. Fue exhibida en Nueva York en aquel año 23, en el cine Rivoll y, según parece, es historia dentro del mundo del cine mundial

jueves, 3 de noviembre de 2011

Zeppo Marx, el inventor

Zeppo Marx, cuyo nombre real era Herbert Marx, fue uno de los famosos Hermanos Marx que triunfaron como cómicos en el mundo del cine y en Broadway. No se tiene claro la procedencia del apodo de Zeppo, pero parece que en una ocasión Groucho dijo que era un homenaje al zepelín. De todos modos, hay otras explicaciones, incluso más plausibles. Pero nos quedaremos con esta porque no vamos a hablar de la faceta artística de Zeppo, sino de su faceta de inventor.
     
Zeppo era un tipo de talento y tenía la suficiente imaginación y conocimientos para hacer sus pinitos como inventor y mecánico. En 1941 fundó una empresa dedicada al diseño y ensamblaje de material armamentístico: Marman Products. Su empresa trabajó para el ejército de EEUU, en aquel momento involucrado en la Segunda Guerra Mundial. Así que al menos Zeppo acertó con el sector en el que enmarcar su compañía.
     

Según parece, las argollas con las que se amarró a Little Boy, la bomba atómica que se lanzó sobre Hiroshima, al Enola Gay, fueron un diseño de Zeppo y un producto de su empresa. También inventó un tipo especial de reloj de pulsera que además de dar la hora medía el pulso. Estaba pensado para personas con problemas cardíacos y el dispositivo emitía una alarma cuando los valores recogidos no eran adecuados.

Hedy Lamarr, preciosa inventora

Hedy Lamarr
Hedy Lamarr fue una actriz de origen austriaco, nacida en 1914. Es conocida como “la mujer más preciosa en la historia del cine”. Pero, como habrán imaginado, no es su faceta artística ni su bonita cara lo que la traen a Curistoria. Hedy era una mujer muy lista, como denota la siguiente frase que salió de su preciosa boca: “Tengo que dejar de casarme con hombres que se sientan inferiores a mí. En algún lugar debe haber un hombre que pueda casarse conmigo sin sentirse inferior. Necesito un hombre inferior superior”.
     
Y esa inteligencia le llevo a resolver un problema que tenía el ejército de EEUU. Este temía fabricar misiles teledirigidos por miedo a que el enemigo pudiera interferir la señal del control del proyectil y desviarlo a su antojo. Lamarr y sus colaboradores trabajaron en un sistema de comunicaciones que permitiera dirigir el misil y que además fuera seguro en las comunicaciones. Y así, dicho sistema fue registrado con la patente número 2.292.387 en agosto de 1942. El nombre en el documento es H.K. Markey, es decir, Hedwig Kiesler Markey, que identifica a nuestra actriz.
     
La técnica que se utilizó es una versión del salto en frecuencia, un método de modulación de señales. El sistema era capaz de cambiar entre 88 frecuencias y se diseñó para dirigir torpedos por radio. No recibió mucha confianza en un primer momento y tardó años en ponerse en uso. Además, el diseño de los proyectiles no encajaba bien con el sistema diseñado. Pero todo llega y finalmente tuvo su estreno durante la crisis de los misiles de Cuba, en 1962. Después de esta ocasión, su uso ha sido mucho más importante.
     

En algunos países se celebra el día del inventor el 9 de noviembre en honor a ella, por ser ese el día de su nacimiento.

De cuando Marlene Dietrich planeó matar a Hitler

Marlene Dietrich
Publicaba el pasado domingo el diario El Mundo un artículo sobre Marlene Dietrich en el que se narraban un par de detalles interesantes. Al parecer, Dietrich era una señora muy consciente de su belleza y que explotaba sus virtudes físicas sin recato. Sexualmente voraz, no tenía prejuicios de ningún tipo en este ámbito y aquello provocaba cierto desconcierto en los hombres.
     
Según narraba este artículo, la alemana planeó acabar con Hitler a finales de la década de los años 30. El objetivo era conseguir acceso al Führer a través de su desnudez, de la desnudez de la actriz, se entiende. Su plan era acceder desnuda a sus aposentos, para que no hubiera suspicacias ni dudas y quedara claro que no iba armada, y además, intuyo, hubiera muchas ganas de que accediera. Y una vez a solas con Hitler, acabaría con él usando una horquilla envenenada o algo similar. Como saben, nunca llegó a ponerse en marcha el plan


Esto es lo que se exponía en el artículo, que está basado en una biografía que se publica en breve en el Reino Unido. No tengo yo muy claro hasta qué punto está esto comprobado o cuál es la fuente, pero en cualquier caso podemos contarlo como uno más de los planes que se construyeron con el objetivo de acabar con el líder nazi.

Los Oscars de Charles Chaplin

Charles Chaplin
El cantor de Jazz, la película pionera del cine sonoro, fue premiada con un premio honorífico en los Premios de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de Hollywood. Pero los verdaderos reyes seguían siendo los cómicos mudos.
     
El 16 de mayo de 1929, en el Hollywood Roosevelt Hotel, el mundo del cine otorgó un premio enorme a Charles Chaplin. Sus trabajos en la película “El circo” le hicieron merecedor de un premio honorífico por su “versatilidad y genialidad al escribir, actuar, dirigir y producir” la película.

Difícilmente caben más aspectos de una película en una sola persona: escribir, dirigir, actuar, producir… y seguro que algo más hizo. Cualquier cosa menos hablar, ya que fue una película muda.
     

Pero Chaplin demostró que tampoco se le daba mal el sonido. En 1952 hizo Candilejas, pero la condición de los premios de la Academia que obliga a las películas premiadas a haber sido proyectadas en cine retrasó la cuestión hasta 1973. Fue aquel año cuando Chaplin recibió un Oscar por la banda sonora de la película. Seguimos sumando facetas del cine que dominaba el genio del bigote, el bombín y el bastón.
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